La audición es un proceso complejo. El cerebro humano, para interpretar un sonido, ha de conjugar la información que le llega de ambos oídos. La información que el cerebro recibe de cada uno de los oídos es diferente —salvo cuando están equidistantes de la fuente—, porque ambos oídos están físicamente separados entre sí por la cabeza (entre 17 y 19 cm). Esta diferencia en la situación de los oídos es la que le permite al cerebro localizar la fuente sonora.
Recomendación: Para percibir las diferentes posiciones es recomendable el uso de auriculares

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